LA ESCALADA DE PRECIOS POST CORRIDA DEL DÓLAR CHOCA CON LA CAÍDA DE VENTAS Y EL CONSUMO

El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) sostiene que en los barrios populares los precios de los alimentos suben muy por encima de lo que marca el Indec pero con una particularidad: también se registra una fuerte caída del consumo.


En los dos últimos días hábiles de julio, el tipo de cambio sufrió una suba del 4,1% diario, con un alza total en el mes del 13,8%, el mayor desde la devaluación de fines del 2023. El pase a precios – que empezó a sentirse sobre algunos rubros particulares – tendrá su mayor repercusión durante agosto.

Por eso desde el Gobierno seguirán profundizando su estrategia de una “recesión inducida” para planchar la demanda y así evitar una escalada de precios. Así lo considera un reciente informe del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), que mide más de 50 productos de la canasta básica alimentario en los diferentes barrios populares del país, y en espacial en los comercios de cercanía del Conurbano bonaerense.

“El impacto de la devaluación de estos días probablemente impacte fuertemente en el relevamiento de agosto. En el Gobierno seguirán utilizando la herramienta de inducir la baja del consumo con el techo a los incrementos salariales”, sostuvo Isaac Rudnik, titular del ISEPCI en diálogo con El DestapeTV.

“Todo marcha acorde al plan”, gritan desde La Libertad Avanza. En los barrios populares, los precios de los alimentos corren a una velocidad totalmente diferente a la señalada por el Indec, a pesar de la baja del consumo. En junio, los alimentos aumentaron más de dos puntos porcentuales por encima de la inflación general, guarismo que podría repetirse durante julio según las estimaciones del ISEPCI.

Sube y baja

En los barrios populares no corre la inflación que mide el Indec, ya que el aumento de precios en la canasta básica de alimentos supera por dos puntos porcentuales lo que mide el organismo oficial. Este dato, relevado de manera sistemática por el ISEPCI- permite pensar también en la subregistración actual de los niveles de pobreza.

El Indec releva un amplio universo de comercios que en su mayoría corresponden a las grandes cadenas de supermercados, comercios que son prácticamente inexistentes en los barrios populares donde las principales cadenas que proliferan son los “comercios de cercanía chinos”.

“En estas zonas los precios son muy diferentes a los que marca el Indec. A nosotros, la canasta de alimentos de junio nos dio con una suba de precios del 3,4%”, afirmó Rudnik.

Para el Indec, la variación de la canasta de junio había sido del 1,1%. Por ende, en los barrios los precios se habrían ubicado 2,3 puntos porcentuales por encima. Según Rudnik, la misma situación podría repetirse con el resulta de julio.



El Destape